LA POLÍTICA ECUATORIANA, ENTRE INOCENTES Y BASTARDOS…

No sé si es solo por la temporada, pero al parecer más allá de inocentes, yo creo nos están viendo la cara de cojudos… Aquí parece que no pasa nada, tremendo ajuste a los combustibles y rebuscados ocho dólares de incremento salarial. Como respuesta, a esta barbarie, con lágrimas de cocodrilo, los empresarios aducen será “un impacto directo que afectará la productividad”, para no caer en el entuerto de los trasnochados correístas, he de mencionar que serios analistas ya han demostrado -señores empresarios- que lo uno no tiene relación con lo otro.

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Manolo Alejandro Bolaños Cóndor
Quito, 29 de diciembre de 2018

Para muchos, llegar a los últimos días de año, es el momento idóneo para desapartar lo malo, lo viejo, las dificultades, lo indeseable pues… Entre ello, también cuentan malas juntas y hasta enemigos. Aunque como bien dirían “un amigo que se convirtió en tu enemigo nunca fue tu amigo”. Y pese a que eso suene a inocentada, pues bueno, así fue. Cerrando el 2018 los ecuatorianos venimos arrastrando la pesada carga de los avatares entre dos compadres (si es que alguna vez lo fueron o quién sabe si lo siguen siendo). Herencia prolija de un régimen afianzado en pipones de media pinta, de caudillos maltrechos y con sus egos a cuestas; y con un “mesías” que desde su ático en Bélgica aún no descansa con sus delirios de persecución y desde luego los de poder. Ese adefesio mal hecho, que de herencia nos brindó el actual régimen como un producto tan bastardo de sus incestuosas y corruptas relaciones. Con el horror a cuestas y con un CNE bien amañado, dieron paso a la victoria que ellos mismo proclamaron: “la de la Revolución Ciudadana”.

Ahora nos creen pendejos, el trasnochado loco del ático y sus lacayos seguidores, -inclúyanse ministros, directores regionales, zonales y distritales, gobernadores, alcaldes, prefectos, concejales y seudolíderes (sociales, indígenas, afroecuatorianos y montubios)- cuando tan cínicos mencionan, que ellos “votaron a favor de Moreno porque hacían de cuenta que votaban por Correa”. Este argumento, tan execrable, los reduce a ellos mismos a simples esperpentos; sin el menor uso de su sentido común y menos aún, de su autonomía -como seres humanos- para razonar. Ahora el esperpento mayor desde Bélgica, sus lacayos y secuaces pretenden reducir a nada su artimaña amalgamada de oprobiosa corrupción que no deja libre al actual régimen morenista (otros correístas -unos solapados y otros no- que se acostumbraron a vivir de las arcas del Estado). De esa misma “maravillosa y altisonante Revolución Ciudadana” la que con los recursos del Estado (no los del jefe de los lacayos correístas, sino del ESTADO) construyó “megaobras y megacarreteras”, las caras más visibles y los argumentos más “directos” con los que los dóciles correístas defienden lo actuado.

Ja, ja, ja… Ya sé que sabe a rima, pero gracia no hay mucha, porque de todo lo actuado, de ellos mismos la corrupción hemos heredado. A esos adefesios mal armados dizque “izquierdo-socialistas” les debemos la desarticulación de la movilización social colectiva. Y es que de ahí heredamos a más de un bastardo, de las relaciones incestuosas entre quienes ostentan el poder en el gobierno de turno y de quienes pretenden el poder. Evidencia tal, son las novísimas organizaciones, creadas como contraparte y operando de forma paralela, a colectivos que representaban luchas históricas. Acaso por inocentes y fin de año ya olvidamos como “Tesorito Correa” se metió al calzón a más de un líder indígena, afroecuatoriano o montubio. Al igual que se pasó entre sus partes nobles a unas cuantas decenas de reconocidos académicos (y otro grupito de selectos cientistas que viven de las mieles del saber-poder y de estar cerca del poder) que hoy como buenos estudiosos sociales “intentan” explicar lo que se explica por sí solo; lo que el ciudadano “llano”, el que se moviliza en bus, el que compra diariamente pan y leche, arroz, azúcar o carne por libras (si es que puede); ya lo sabe: “Nos jodieron y estamos jodidos”.

Ya olvidamos cómo “el mejor presidente de la historia del Ecuador” (esperpento Correa, por si no lo reconocen), desarticuló a cuanto gremio se le puso en frente: profesores, estudiantes, doctores y una larga lista de etcéteras. Ya olvidamos, como maquiavélicamente creó centrales sindicales paralelas al FUT o a la CEDOCUT que hoy, poco o nada hacen ante el eminente ajuste económico que a todas luces indica la entrada de las élites para gobernar el Ecuador. Como buen chiste de inocentes, para cerrar el 2018, estos correístas y los bastardos herederos de su régimen, hoy impostados en la estructura morenista; luego de claras señales de la mercantilización y comercialización del Estado, acusan a la oposición y todo cuanto personaje repudie la época correísta, de ser responsables por esta entrada triunfal y sostenida de los empresarios y banqueros a la cabeza del mando nacional. Mágicamente, estos trasnochados correa-izquierdo-sociolistos, señalan que todo es responsabilidad del “simpático” Moreno y su gobierno compuesto por ministros que no solo responden al empresariado y a grandes grupos económicos del país, sino que muchos son empresarios o claros representantes de las cámaras empresariales (unos tales Martínez, Campanas, Pérez, Grandas y Ledezmas) y para cerrar con broche de oro y como anticipo al paquetazo de navidad nos colocaron a nuestro querido “OTTO” en la Vicepresidencia. Se olvidan los izquierdo-correístas, que Moreno, el “lobo vestido de oveja” como ellos dicen, lo parió su bastarda revolución.

No sé si es solo por la temporada, pero al parecer más allá de inocentes, yo creo nos están viendo la cara de cojudos… Aquí parece que no pasa nada, tremendo ajuste a los combustibles y rebuscados ocho dólares de incremento salarial. Como respuesta, a esta barbarie, con lágrimas de cocodrilo, los empresarios aducen será “un impacto directo que afectará la productividad”, para no caer en el entuerto de los trasnochados correístas, he de mencionar que serios analistas ya han demostrado -señores empresarios- que lo uno no tiene relación con lo otro. Más allá de un tema técnico, en épocas del correato el alza del salario estaba, por un lado, atado a las fluctuaciones de la inflación e incremento o decrecimiento del PIB. Y, por otro lado, simple y sencillamente por la voluntad política de “Correa, el magnánimo”, eso sí, todo a modo de vendetta (por sus problemas psicológicos con aquello que no pudo superar sus problemas de clase). Más o menos los mismos argumentos que se exponen desde los representantes del empresariado en el Ejecutivo y desde luego de los empresarios. Nuevamente, voluntad política… en está ocasión del Ejecutivo alcahueteando al empresariado.

Insisto, no sé si es la temporada de inocentes o nos quieren ver la cara de giles. A más del paquetazo, -que de seguro antes de concluir la fiesta de “santos inocentes” (6 de enero de 2019), ya tendremos incidentes- está el tema electoral. ¡Ya sé! No nos azaremos tanto. Aunque no hay tranquilidad que nos ampare tanto, resulta que entre morenistas y correístas tenían un partido en dis-puta y no era de fútbol, al final eso solo de escaparate quedó. Desde Bélgica el adefesio maltrecho, desde su ático indicó: “Qué se quede con Alianza País” (aunque eso, más sonó a consuelo de bobo). Al final, luego de los “desfases” inscribiendo la “Revolución Ciudadana” y la susodicha “Revolución Alfarista”; el CNE, que a “Tesorito” arrebataron, no les dejó más salida que juntarse con Espinel, “el man”, que en cana le toco quedarse, aunque aquello sea poco como sentencia para él. De ahí que ahora bien dicen, que ya no es “todo, todito treinta-y-cinco” sino tal como mencionan en el buen argot popular “entre prófugos y grilletes esos manes vienen de nuevo por nuestro billete, para eso te piden votar todo, todito… cinco”, -sí- así, a secas no más. Lo peor del asunto y cual broma de inocentes, muchos correístas destartalados (asambleístas, seguidores, seudolíderes sociales, indígenas, afroecuatorianos y montubios) aseguran que es culpa de “los opositores” todo lo que ocurre. No señores, tal vez tengamos la cara de tontos, pero sí que la sabemos administrar… Ustedes esperpentos mal armados a órdenes de su “mesías” como mulas desbocadas eligieron al que hoy rechazan, al que permitió el ingreso del empresariado en su periodo de Gobierno. ¡Ya sé! No se cansan de hablar de traición y es que cual loros aprendiendo hablar repiten y repiten sin parar lo que desde un ático en Bélgica a un mamarracho escuchan hablar.

Y claro, fieles al pasado, recuerdan el gobierno de Correa, que concebía la fuerza de su poder y su dictocracia, en el control de la información y en el ser cansón con sus cadenas y sabatinas. El “simpático” Moreno, en tanto, con un conglomerado de empresarios, cual nuevos inversores y licitadores de los recursos del Estado (algunos amigos del correísmo -a escondidas- y otros tantos amigos del morenismo). Así, con cada nuevo zarpazo y entrada de más “inversores y supervisores empresariales en las carteras de Estado”, con cada nueva decisión política o económica en desmedro del bien común de la mayor parte de población ecuatoriana, a la vuelta nos sale un nuevo escándalo. Todo, justificando el despilfarro de la “década robada”, perdón -está bien- para no ofender a los izquierdo-correístas, la década que intento “aplacar la larga noche neoliberal”. Aunque a mi parecer, esticos, se pasaron en vela y de farra con los recursos de los ecuatorianos. Regresando al tema, desde el morenismo pretenden a la población embobar con escándalos de corrupción para justificar -por ejemplo- la ley que benefició con descuentos por miles de millones a grandes empresarios y banqueros. O el asesinato de periodistas para tapar más corrupción, y este mismo tema para contener la eliminación de subsidios a los combustibles. Y los medios, ni públicos ni privados, todos respondiendo a sus intereses, o los de los empresarios y banqueros, o del régimen morenista, o quién sabe de quién, pero está claro que no son los intereses de la mayor parte de la población.

La cosa no queda ahí, como si fuese poco hasta “Constituyente” reclaman, como si no les hubiese bastado la de Montecristi, de donde parieron su arrugada “revolución”. A pesar de que no paran de insultar, más aún es de saber que hay muchos incautos que -aún no terminan de aprender- son a los que terminan por convencer. Cuál dóciles borredos, digo, corderos, invocan a su “máximo líder”, encarnizando nuevamente al “mesías”, aunque aquel adefesio desde Bélgica hable cualquier porquería. Más pesar todavía, porque dizque resuena hoy de algarabía para, con poco o nada de rebeldía, ese prófugo, cobarde y malhechor venga a “recuperar la Patria”. Como si todo lo despilfarrado, no le hubiese sido suficiente. La pregunta es, ¿solo viene el trasnochado desde Bélgica a seguir azotando a sus lacayos? O ya es hora que se comprenda que un “proceso revolucionario” no se afirma con la sola presencia de huestes bastardas del correato y peor aún con la mera imagen y figura de un desquiciado. Un proceso revolucionario, es principalmente levantado y emancipado por un pueblo cabreado. Y aunque este parezca un cuento mal redactado, espero que el 2019, no sea un mal sueño del que me haya despertado. Y ante los desatinos de correístas y morenistas, de la mano del empresariado; con la radicalidad que nos caracteriza, con más ideas que pedradas y palizas, salgamos a defender lo que la Patria y nuestros ancestros en derechos nos han otorgado.

Trance vital…

A veces esta desesperanza me allana,
me acongoja y casi siempre me regocija.
Digo, entre esas cuestiones pérfidas de la cotidianidad,
la vida transcurre insoluta.
Con espacios vertiginosos de amargura
y tranquilos momentos de límpida alegría.
En esos instantes precisos, donde dos que tres suspiros
no son más que una señal prolija para no amilanarse.
Para no claudicar ante las necesarias e insolentes adversidades.
Esa imperfecta sensación de tóxica tranquilidad
y un animoso descontrol que se desarma con solvente quietud.
Ese desasosiego innato que me apacigua
y esa natural ternura que conscientemente se vuelve disparatada
para amenizar este trance vital…

Origen: Trance vital…

Qué es la vida…

Qué es la vida, sin esas alegrías exaltadas
que estremecen nuestras más íntimas emociones.
Qué es la vida, sin esas exageraciones plenas
que nos paralizan frente a insolentes dificultades
y que en ocasiones son meramente nuevos aprendizajes.

Qué es la vida, sin esa tristeza tan trémula
que nos carcome cada vez que nos sentimos más solos que el mundo.
Qué es la vida, sin esas ligeras sensaciones
que nos incitan a amar y al mismo tiempo a odiar;
en las mismas dimensiones y proporciones;
eligiendo —nosotros— si odiar o amar según el contexto.

Qué es la vida, sin esos choques plenos con la muerte
que nos recuerda que esa es la única certeza para nosotros, los humanos,
y que en ocasiones sufrimos por muchas partidas involuntarias,
rechazando —categóricamente— la ausencia definitiva de quienes amamos.

Qué es la vida, sin la esencia de nuestro pasado,
que sirve infaliblemente para afianzar nuestra identidad
y sostener a las sanas incertidumbres de nuestro presente y futuro.

Qué es la vida: ¡Pues nada!
Un destello de luz, un soplo divino por el cual se nos permite vivir,
desgastar, nuestras locas y apacibles emociones
y dejar huellas indelebles de este brevísimo viaje terrenal…

Orige: Qué es la vida…

Tiempo…

Tiempo que a ti no te alcanza y que a mí, me sobra.
Tiempo esquizofrénico que se inunda en mi mente.
Tiempo, solo tiempo: cárcel inmunda de los sueños,
vida corta de la vida misma; muerte prolija de los seres vivos.
El ritmo ligero de la vida,
solo es la ocupación perpetua del tiempo.
Tiempo, solo tiempo…

Tiempo que contemplo de prisa y aún con nostálgica conmoción.
Tiempo que lentamente me reparo a disfrutarlo.
Tiempo que a ti te falta para mentirme,
me sobra para creer todo lo que dices.
Tiempo que a ti te falta para herirme,
y que a mí, me sobra para sanar mis heridas.

Tiempo que a ti te falta y que a mí, me sobra.
Tiempo que hoy vivo y mañana muero.
Haz una brecha en el tiempo y tómatela para ti,
así desaparecerás de mi vida…
¡Buena suerte y adiós!

El ritmo ligero de la vida,
solo es la ocupación perpetua del tiempo.
Tiempo, solo tiempo…

Origen: Tiempo…

 

Belleza

Concepto dulce
de lo que ya no tengo,
de lo que ya perdí.
Palabra que guarda,
en tres sílabas y siete letras,
la compleja subjetividad del ser humano.

Belleza que llega y de a poco se aleja.
Término excelso que induce mi mente.
Siete letras que me abruman.
Palabra dulce, que me acalla

Origen: Belleza

Azul Atlántico

Tan azul y tan afable,
así es tu imagen práctica y disoluta,
azulada y trasatlántica.

Místico manto de aguas prístinas que conjugan
tranquilidad y hermosura
y que con sus insípidas olas
se muestra más afable y más tranquilo
que el mismísimo Pacífico.

Y, sin embargo, esa es tu historia vivida
entre corrientes submarinas
que arrecian a los navegantes.

Agua prístina y azulada en compacto, con el cielo,
desde América, hasta África y Europa,
nadie se desliga de tu prominencia y compañía:
azul Atlántico.

«Playa de Patamares, Salvador de Bahía (Brasil)», fotografía por Alejandro Bolaños.

Origen: Azul Atlántico

Extraño amanecer contigo…

Salvador de Bahía, marzo 16 de 2018

Extraño tanto, hermosa de mi vida, amanecer contigo,
mirar absorto tu aquietante y desmesurada belleza,
palpar la fragilidad y la sagacidad de tu cuerpo desnudo,
tan místico, deslumbrante y audaz, pero tan sereno.

Extraño las caricias que entre dormido me das
cada vez que abro mis ojos y se acelera muy elocuente mi corazón.
Extraño mirar tu rostro y desinhibirme con tu dulce semblante.

Extraño amanecer contigo
y con tu cuerpo entrelazado al mío.

Extraño tanto, amor mío, amanecer contigo…

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«Amanecer en Patamares, Salvador de Bahía (Brasil)», fotografía por Alejandro Bolaños.

Origen: Extraño amanecer contigo…